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La selección de nuevo personal para la plantilla de una empresa a través de currículums anónimos está comenzando a ser una fórmula exitosa para la contratación. Si en los últimos años ya estaban desapareciendo las fotografías de los aspirantes a un puesto de trabajo, ahora lo hacen también sus datos personales, como la nacionalidad o el sexo.

Con esta medida se logra que los empresarios o encargados de contratación se centren solo en la formación, experiencia y capacidades de las personas que optan a una oferta de trabajo y no en otras cuestiones que puedan generar desigualdad.

Entre los beneficios está la trasparencia y la objetividad. Además, se potencia la presencia de perfiles diversos en la plantilla siempre con un contexto laboral similar.

Por otra parte, esta metodología mejora la confianza que la empresa proyecta al exterior, puesto que serán seleccionados aquellos candidatos que realmente estén más cualificados, dejando de lado cualquier tipo de interés personal.

Además, esta confianza va a redundar en un mayor interés a la hora de buscar trabajo por parte de cualquier persona, ya que partirá de la idea de que cuenta con las mismas oportunidades que los demás.

También se fomenta la igualdad de oportunidades para todas las persones que opten a un empleo, con independencia de su procedencia, parentesco o edad, entre otras cuestiones.

En España, empresas como Ikea ya están comenzando a probar este sistema de selección, gracias a una herramienta creada por la consultora AplyGo, que borra todos los datos personales de un CV.

Fuente: El Economista

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