La correcta elección del surtidor a la hora de repostar puede suponer un ahorro de hasta 240 euros al año en combustible para su bolsillo, según el último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Esto se debe a dos cuestiones: la aplicación del llamado céntimo sanitario o Impuesto de Hidrocarburos, que se aplica en algunas provincias con diferentes cuantías, y a la tipología de las estaciones de servicio, que hace que se pague más en las grandes compañías frente a las gasolineras ‘low cost’, las que pertenecen a las cadenas de supermercados o las independientes.

En lo que respecta al Impuesto de Hidrocarburos, el Gobierno central ha propuesto que se deje de aplicar el tramo autonómico para acabar con esa diferencia de precios que se encuentran según las provincias en el combustible. Sin embargo, esto puede llevar a la subida del precio de los carburantes.

Según los datos de la OCU, para un vehículo que recorre unos 20.000 kilómetros anuales y gasta en torno a 7 litros a los 100 kilómetros, repostar habitualmente en surtidor con precios económicos puede suponer un ahorro anual de 237 euros para gasolina 95, de 240 euros para diésel, de 274 euros para el diésel mejorado y de 330 euros para gasolina 98.

Por cadenas las más económicas, según el informe, son GMoil, Simply, E. Leclerc, Eroski, Ballenoil o Alcampo, en el extremo opuesto están Repsol, Cepsa, BP, Campsa y Petronor. La diferencia en el precio está entre un 15 y un 20% según el tipo de carburante.

Fuente: Efe

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