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Un trabajador siempre debe conocer cuáles son sus derechos y obligaciones en un empleo, no es suficiente con saber desempeñar una profesión, sino que hay que estar al día de lo que marca la Ley. Esta información es vital no solo para quien trabaja por cuenta ajena, sino también para autónomos y empresarios, ya que va a permitir solicitar o reclamar aquello que le pertenezca, en el caso de que se incumpla la legislación

Por ejemplo, los contratos temporales generan muchas dudas cuando concluyen. En este sentido, es importante conocer que una vez que finaliza el contrato temporal, el trabajador cuenta con 20 días hábiles para interponer una demanda de despido, para lo que hay que analizar cuestiones como si su trabajo ha respondido a las necesidades de la empresa o si se han desempeñado las mismas tareas que la plantilla que cuenta con contrato fijo. Además, hay que valorar si se ha producido una sustitución de un empleado por otro con un contrato similar.

Los contratos de trabajo de duración indefinida son la forma más común de relación laboral. En este punto, cabe destacar que contribuyen en la calidad de vida de los trabajadores, lo que repercute en el rendimiento en la empresa.

Sin embargo, hay sectores que se adaptan mejor a los contratos temporales, ya que están sujetos a unos objetivos determinados que hay que cumplir o desarrollar en un periodo concreto. Además, pueden ser una solución para erradicar algunos abusos que se pueden producir tanto por parte del empresario como del trabajador.

Según la legislación vigente, un contrato temporal pasa a ser indefinido tras un periodo de treinta meses, cuando el trabajador haya estado contratado en la misma empresa o grupo de empresas más de veinticuatro meses, con dos o más contratos temporales.

El trabajador que de manera constante está firmando contratos temporales, debe analizar si la causa es objetiva o si por el contrario se debe únicamente a intereses empresariales.

En el caso de que se produzca una utilización abusiva de contratos temporales sucesivos, la empresa puede incurrir en fraude, por lo que debe aplicarse alguna medida que ofrezca garantías de protección de los trabajadores.

Está justificada la sucesión de contratos temporales cuando atiendan a razones objetivas y garanticen la prestación de servicios determinados de naturaleza temporal, coyuntural o extraordinaria.

Fuente: El Jurista

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